
Cuando notes mi ánimo herido, cuando mi sonrisa se encuentre apagada, cuando mis ojos busquen con desesperación una sonrisa tuya, por favor solo bésame, dame un profundo y magnífico beso de esos que reviven las emociones más recónditas e inesperadas, así simplemente sin decir nada solo bésame, y deja que mis ojos desnuden tú mirada, esa mirada infinita y profunda que sin intención alguna me invita a perderme en ella.
Bésame y caere en la provocación del delirio de tus deseos, de esa mirada callada que tienes que me reclaman los besos y suspiros perdidos en el viento.
Bésame por que al hacerlo me abrazare a los anhelos de estar contigo.
Bésame por que desde la primera vez que lo hiciste me has dejado adicto a tus labios, por que solo con un beso me erizas la piel de mi alma.
Bésame y pierde la inocencia que refleja tu rostro, para que sin pudor alguno puedas entregarte a mi.